La Mirada y el Miedo

Por:

Laura Flores
12/10/2006
¿Vergüenza o realmente temor?
Ser mirados...
Ser explorados por la mirada es una experiencia que nos puede llegar a inquietar y llenar de desasosiego cuando no nos consideramos anónimos objetos del paisaje, intercambiables con cualquier otro objeto que se expusiera a la mirada del observador, sin más detenimiento e interés que el del puro pasear indiferente la vista de un lado a otro que tanto da que seamos nosotros como cualquier otro objeto.
Lo contrario de estas condiciones de anonimato o de estar expuestos sin mayor peligro es la mirada escrutadora, la que se fija por más tiempo y dedicación a nosotros, averiguando qué somos, qué pretendemos ser o que nos gustaría ser.
El poder de la mirada...
Cuando analizamos el poder ``penetrante\'\' de la mirada del otro nos basamos en nuestra propia capacidad de deducción, de imaginación ,desde la simple imaginación erótica descarada de ver al otro más ligero de ropa de lo que está o prestándose a acciones con docilidad complaciente, hasta suponer rasgos de personalidad o estados que tendrían como prueba cada arruga, ceño o pose de la persona observada. Unos nos parecen personas amargadas, otras preocupadas, otras risueñas. ¿Cómo vemos al otro? ¿Teniendo un lugar en el mundo, un papel que hacer, una misión y utilidad? Este es ciertamente la visión que tiene un niño sobre el conjunto de los adultos, como la clase de personas que vale, que tiene poder y dignidad. Son los demás idealizados, porque efectivamente, tenemos de ellos más ideas y prejuicios que experiencias, y nuestras suposiciones son teorías, ya que estamos basándonos en similitudes, recuerdos que damos por sentamos que son equivalentes.
El miedo...
El miedo, es una emoción que reconocemos a través de una serie de cambios fisiológicos relacionados con el sistema nervioso autónomo y el endocrino, su sentido básico es el de protección ante estímulos peligrosos, pero el ser humano, por su forma de vida, saca de contexto el carácter innato del miedo y lo versiona en estados similares sin esa función protectora.
“El miedo no siempre asusta.” La ansiedad nos indica que se debe estar vigilante frente a posibles amenazas, y de esta manera asumir mecanismos de prevención. El miedo o el temor presentan un mecanismo parecido, frente a una situación entendida y conocida; generalmente es de origen externo y de alguna forma se puede neutralizar con acciones específicas sin generar mayores conflictos.
En la ansiedad la amenaza no es conocida, el origen es interno, impreciso y puede ocasionar conflictos. El miedo y la mirada actúan conjuntamente, nuestro miedo se refleja muchas veces en la mirada de una persona, en los gestos, como definir esa sensación como vergüenza o realmente un temor, el miedo nos puede llevar al fracaso de algo, el miedo será solo inseguridad de no manejar por completo una situación, yo me pregunto ¿la mirada será realmente el “reflejo del alma” como dicen?…
¿Podrá la mirada superar al miedo y no dejarlo ver?

Es la pregunta màs frecuente que nos hacemos la respuesta solo la tiene cada persona, y se llama “superación”.