Hagamos de las vacaciones una buena oportunidad

Por:

CGomezC
05/01/2014

Por Claudia Salazar Manthey, Directora Regional de Sename

Las vacaciones son sinónimo de alegría para los niños, niñas y adolescentes, pero en muchas ocasiones también implican una preocupación para los padres, surgiendo preguntas como “qué hacer” o “cómo los entretengo”.

Las respuestas pueden variar de acuerdo a las posibilidades laborales y económicas de los padres, así como de la etapa de desarrollo, intereses y necesidades que estén viviendo los hijos e hijas. El entorno sociocultural donde vivimos y las alternativas que éste nos ofrece también son un factor a considerar.

Sin embargo, hay un hecho que converge en toda realidad personal y familiar: las vacaciones son una oportunidad para poder hacer y estar en familia, propiciando que los niños, niñas y adolescentes disfruten de la mejor manera su tiempo libre, apelando a que los padres planifiquen y desarrollen actividades haciéndolos partícipes y sin caer en situaciones impuestas u obligadas.

Poder hacer en familia, articulando –tanto padres como hijos- espacios, tiempo y cosas que posibiliten que los niños, niñas y adolescentes se asuman como sujetos activos y como fuente de iniciativa, responsabilidad y compromiso.

Estar en familia, valorando y aprovechando el tiempo para compartir juntos, recrearse, conversar, jugar, comer y participar de la rutina diaria. El rescate de estos espacios nos invita a mirarnos como familia, reforzando las relaciones padres-hijos, abuelos-nietos, hermanos u otros.

Las vacaciones son una oportunidad para afianzar lazos familiares, garantizando el derecho que toda niña, niño o adolescente tiene a la recreación y participación, favoreciendo el despliegue de factores protectores y de buen trato que contribuyan a su pleno desarrollo. Así también, la oportunidad para los adultos de conectarnos con nuestros hijos e hijas desde un contexto distinto al de las obligaciones, pasando a un escenario de sabernos importantes el uno para el otro, de pasar tiempo juntos, de conocer y descubrir los intereses y necesidades de los hijos, vitalizando con ello a la familia.